Antes no quería usar el transporte público con tanta frecuencia como antes. hacía lo posible por negarme a él, pero ahora veo que no tengo opción ya basta de excusas. Pero de verdad que cada vez que subo al transporte, pienso que el chofer no tiene consciencia por quien está usando el transporte debido al estrés que le causa estar conduciendo todo el día en una ciudad tan conflictiva. Al final una cosa es causa de la otra y es muy peligroso ir subido en un camión que parece que transporta cosas sin valor.
Sin importar el chofer puede dejar que se suba tanta gente como sea posible, parada, sentada, sentada en el parabrisas, colgando de las puertas, que más da. Se meten en segunda fila, en tercera fila, hacen paradas en una esquina, y sin cruzar toda una manzana, hacen parada en la siguiente esquina. Es desagradable, porque no ellos mismos nos enseñan que solo hacen paradas en ciertos lugares, de esta manera ellos mismos no se ponen a mentar madre y tampoco se ponen a interceptar autos.
Se acercan tanto a los peatones, a las bicicletas, a los coches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario